Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio

Ok Más Información

CALLE MANUEL FUENTES BOCANEGRA, 13 - 14005 CÓRDOBA Centralita: 957 45 38 41 - URGENCIAS 24H : 619 52 77 87

Los Perros realmente nos escuchan y ademas nos entienden

Una investigación afirma que los canes procesan el lenguaje humano de una forma muy parecida a la nuestra, prestando atención tanto al tono de la voz como a las palabras que decimos.
Los perros procesan y diferencias diversos aspectos de la voz humana, como la entonación
«Solo le falta hablar». «Le miro y parece que me entiende». Los dueños de perros pueden ser excesivamente entusiastas en cuanto a la inteligencia y capacidad de comprensión de sus mejores amigos, pero tienen algo de razón. Con toda seguridad sus canes no entienden todo lo que les dicen, pero pueden estar seguros de una cosa: su perro les escucha, con una atención muy parecida a la humana. De la misma manera que cuando nosotros escuchamos a otra persona frente a frente no solo estamos pendientes de sus palabras, sino también de otras características de ese discurso, como el tono emocional empleado, por ejemplo, los perros también diferencian y procesan diversos componentes de la voz humana. Esta es la conclusión a la que han llegado unos investigadores de la británica Universidad de Sussex y que han publicado en la revista Current Biology.

 

perro-cachorros

«Aunque no podemos decir cuánto o en qué manera los perros  entienden lo que decimos, sí podemos decir que reaccionan  tanto a la información verbal como a otra relacionada, y que  estos componentes parecen ser procesados en diferentes áreas  del cerebro del animal», dice Victoria Ratcliffe, de la Escuela  de Psicología de Sussex.

Estudios previos han demostrado que los perros tienen sesgos  hemisféricos -cerebro izquierdo contra derecho- cuando  procesan la vocalización de sonidos de otros perros. Ratcliffe y  sus colegas quisieron saber si los canes mostraban sesgos similares en respuesta a la información que se transmite en el lenguaje humano. Para ello, emitieron palabras desde cada lado del perro para que los sonidos entraran en cada uno de sus oídos al mismo tiempo y con la misma amplitud.

«La entrada por cada oído se transmite principalmente al hemisferio opuesto del cerebro», explica Ratcliffe. «Si un hemisferio está más especializado en el procesamiento de cierta información en el sonido, entonces esa información se percibe como proveniente del oído del lado opuesto», explica.

Si el perro se volvía hacia su izquierda, mostraba que la información en el sonido reproducido era escuchada de forma más destacada por el oído izquierdo, lo que sugiere que el hemisferio derecho está más especializado en el procesamiento de ese tipo de información.

Prestando atención
Los investigadores sí observaron sesgos generales en las respuestas de los perros a los aspectos particulares de la voz humana. Cuando escucharon comandos de una voz familiar en la que los componentes significativos de las palabras eran más evidentes, los perros mostraron un sesgo de procesamiento del hemisferio izquierdo, algo que indican girando a la derecha. Cuando la entonación o señales vocales relacionadas con el hablante eran exagerados, los perros mostraron un significativo sesgo del hemisferio derecho.

«Esto es particularmente interesante porque nuestros resultados sugieren que el tratamiento de los componentes del habla en el cerebro del perro se divide entre los dos hemisferios de una manera que es en realidad muy similar a la forma en que se separa en el cerebro humano», dicen los investigadores.

Por supuesto, esto no significa que los perros entiendan realmente todo lo que los seres humanos puedan decir, pero estos resultados «apoyan la idea de que nuestros compañeros caninos están prestando atención, no sólo a quiénes somos y cómo decimos las cosas, sino también a lo que decimos, dice Ratcliffe.

Esto supone una buena noticia para los dueños de perros que tienen la costumbre de «conversar» con ellos. Puede que no siempre puedan entenderles, pero tienen la seguridad de que, al menos, están escuchando…, lo que no es poco.