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Golpe Calor Perros

Nuestros perros también sufren las consecuencias de las altas temperaturas. Y más que nosotros los humanos, porque ellos tienen otros mecanismos para aliviar el calor que son menos eficaces que los nuestros (por ejemplo, mientras los humanos sudamos por todo el cuerpo, ellos sólo sudan por las almohadillas de las patas).
Uno de los problemas más graves que pueden tener nuestros perros por culpa del calor son los golpes de calor o hipertermia.
Atento a los síntomas: mucho jadeo, debilidad e incluso desmayos en los casos más graves.
¿Cómo evitar las hipertermias? ¡Muy fácil! Protégelos del calor con sencillas medidas que te enumeramos a continuación:
-Nunca, jamás dejes a tu perro solo en el coche y más en esta región de Andalucía donde el calor aprieta tanto. En apenas 10 minutos, un perro o un gato puede morir dentro de un coche. A veces, ni un rescate rápido consigue evitar los problemas vasculares, las hemorragias o el edema cerebral.

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Lo de “es cuestión de cinco minutos” se convierte en un drama al volver: el animal ha muerto o su situación es ya muy grave y hay que actuar de inmediato y además llevarlo al veterinario después, si queremos recuperarlo y salvarlo. Ten en cuenta que tan sólo el nivel de estrés del a la espera de que vuelvas contribuiría a empeorar las cosas.

-Renuévale el agua constantemente, asegurándote que está fresca.

-Evita que salga demasiado tiempo a la calle en los momentos más calurosos del día.

-Si tiene el pelo muy corto y claro, ponle protector solar, ¡puede quemarse igual que nosotros!

Si crees que tu perro puede estar sufriendo un ataque de calor, llévalo de inmediato al veterinario. Mientras tanto, traslada a tu can en brazos lo antes posible a una zona donde haga menos calor, a la sombra.

- Mójale con agua fresca, nunca con agua helada. Puedes refrescarle pasando toallas húmedas por los pies, por el cuerpo, por el cuello, en torno a la cabeza… Pero no le cubras por completo con ellas.Puedes pasarle por el cuerpo una toalla húmeda, abanicarle y refrescarle especialmente en la nuca, axilas e ingles, para así intentar enfriarle. – Abanícale.

- Humedécele la boca pero no le fuerces a beber.

- Masajea la parte inferior de las extremidades para favorecer la circulación.