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¿Rapar perros? (I): las alternativas saludables.

¿Rapar perros? (I): las alternativas saludables. - Surveco
09 de abril de 2015 0 Comentarios

 

Rapar perros ha sido tema de debate muy extendido en los último años, pero tiene más de ficción que de realidad, rapar no aporta ningún beneficio para el perro, ni su dueño, pues consigue precisamente los efectos contrarios a los deseados.

El rapado de perros es un tema que genera mucha polémica, revitalizada ahora que ha venido el calor, aunque existe un acuerdo generalizado por parte de los profesionales más destacados de la peluquería canina en que no se deben realizar. ¿Quién suscita entonces la polémica? Pues el dinero, como siempre. Vayamos por partes y comprendamos este debate sobre rapar perros.

Lo primero es conocer un poco el manto de pelo de nuestras mascotas. Se divide en dos capas:

  • Cobertura: pelo más largo y fuerte, recubierto por grasas y ceras que le confieren su brillo y color característico, y también su impermeabilidad contra el clima, ya sea reflectando radiaciones solares, dejando seco al perro ante la lluvia o protegiendo la piel de la erosión del viento.
  • Subpelo: más corto, denso, fino y débil. Su función es la de aislante térmico y apoyar el mantenimiento del manto ácido de la piel. Aunque está protegido por el pelo de cobertura, su debilidad hace que se muera más y más rápido, razón por la que su crecimiento es más rápido.

Lo segundo es conocer bien los posibles motivos para querer rapar a un perro:

  • “Mi perro jadea mucho, bebe mucha agua y tiene muchísimo calor con tanto pelo”.
  • “Mi perro suelta mucho pelo y tengo la casa llena de pelusas”.
  • “Mi perro tiene muchos nudos, está muy sucio y parece que tiene rastras”.

Tercero, ¿qué ocurre con esas capas cuando rapamos a un perro? Las cortamos por igual y muy cortas. Por lo tanto, el pelo de cobertura no cubre al subpelo, que crece más rápido y se coloca por encima de aquel. Se reestructurará todo el manto y las capas no harán bien su función, entrando en una espiral de degeneración con varias consecuencias:

  • El pelo de cobertura no tendrá capacidad suficiente para proteger al manto y piel del clima, pudiendo generarse quemaduras solares (un factor de riesgo considerable para posibles melanomas). Además, el exceso de radiación que llega a la piel genera más calor que antes, repelida por el pelo, lo que aumenta el calor sufrido por nuestra mascota. Por lo tanto, no sirve para hacer más llevadero el calor del verano, al contrario.
  • El subpelo expuesto y no protegido morirá cada vez más rápido y se irá acumulando sobre la piel, lo cual aumenta su capacidad como retén de calor. Ello no ayuda a combatir el calor, ¡lo incrementa!
  • La sobre-acumulación de subpelo muerto impide una correcta oxigenación de la piel, que al ahogarse puede enfermar mostrando diferentes cuadros clínicos de dermatitis y seborreas.
  • Que más subpelo muera también quiere decir que más pelo dejará tras de si el animal, por lo tanto, no sirve tampoco para disminuir la cantidad de pelusas en casa.
  • El músculo erector del manto (el que eriza el pelo de los perros) puede perder su fortaleza y función, que no era más que cambiar el ángulo de los pelos de un estado de reposo a uno erecto, con el consiguiente aumento de transpiración de la piel y eliminación de calor.
  • El pelo bonito es el de cobertura, que ha quedado enterrado en el subpelo rizado, denso, sin color, ni brillo, dando un aspecto de mal cuidado o enfermizo.
  • El subpelo que ha crecido será más difícil de cuidar, cepillar y desenredar, por lo que las “rastras” y nudos serán un problema más que habitual.
  • El síndrome post-rapado, frecuente en razas nórdicas y perros mayores, consiste en la aparición de calvas en las que no crece pelo durante meses e incluso años. Sus consecuencias es una exageración de las derivadas del propio rapado: quemaduras y problemas de piel graves.

En definitiva, rapar a tu perro sólo conseguirá que pase más calor, suelte más pelo y hagas más visitas al peluquero y veterinario conforme pasan los años. Todo lo contrario a lo que se desea al rapar. Si te están aconsejando que rapes al perro, lo siento mucho, pero… no vas a conseguir nada bueno, sólo un gasto económico creciente. Un veterinario y peluquero honrado sólo te aconsejarán rapar por enfermedad o heridas. Cuando rapas a tu perro sólo pierdes su salud, mientras que ellos se ganan un dinero, que encima crece con el tiempo.

 

Fuente: Blog Animales Naevia

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