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Campaña Geriátrica

Campaña Geriátrica - Surveco
08 de octubre de 2015 0 Comentarios

Todas las mascotas se hacen mayores, pero lo importante es cómo llegan a esta etapa de su vida.

El envejecimiento de nuestro animal de compañía es un proceso fisiológico natural marcado por el tiempo y al que todos llegan, pero lo más importante es “cómo llegan” a esta etapa de la vida.

 

Una vez analizado este punto debemos ver “qué hacer…” para llevarla de la mejor forma posible mejorando la calidad y esperanza de vida de nuestro fiel compañero.

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Los perros y los gatos, que forman una parte importante de nuestra vida, viven cada vez más y mejor. Una de las razones por las que viven ahora más tiempo se debe, por un lado, al gran avance que se ha producido en la medicina veterinaria tanto en conocimientos como en medios diagnósticos y nuevos tratamientos; pero quizás la razón más importante del aumento de la expectativa y calidad de vida de nuestros pequeños amigos es el conocimiento que tienen sus dueños sobre la importancia de la alimentación, manejo y aplicación de medidas de prevención (vacunas, desparasitaciones, chequeos, diagnósticos preventivos…).

¿A qué edad es mayor mi perro? ¿Y mi gato?

Esta pregunta es de respuesta compleja y difícil, ya que marcar la edad a la que podemos considerar que un animal empieza a hacerse mayor es un hecho meramente estadístico.

El envejecimiento no aparece a una edad concreta ni con un tamaño concreto, sino que está relacionado con unas variables como son el origen genético, el régimen de vida y cuidados que ha recibido y especialmente la alimentación.

En general se acepta que un perro de raza grande se hace mayor a los 6-8 años y un perro de raza pequeña o un gato a partir de los 7-10 años, pero esto dependerá como hemos dicho de cómo lo hayamos cuidado principalmente también.

Queda por tanto claro que además de la variabilidad de la especie y el tamaño de la raza, “el cuidado de las mascotas viejas empieza desde el nacimiento” ya que la alimentación y las medidas preventivas de salud que adoptemos desde la infancia de nuestra mascota influirán definitivamente en la esperanza y calidad de vida de sus últimos años y que cada vez pueden ser más y con una buena calidad de vida.

¿Cómo reconozco que se está haciendo viejo?

El envejecimiento va a producir en nuestra mascota unos cambios tanto metabólicos como físicos responsables de los signos de vejez que vamos a ir enumerando:

  • Reducción del metabolismo del animal. Provoca una disminución de su actividad y un aumento del peso corporalque se refleja principalmente en la acumulación de tejido graso.
  • Menor capacidad de respuesta a las infecciones.
  • Disminución de su capacidad de termorregulación. Lo que se traduce en “demasiado calor al sol y demasiado frío a la sombra“.
  • Sensibilidad disminuida a la sed. Hay tendencia a la deshidratación.
  • Cambios en los patrones de vigilia-sueño. Siestas frecuentes, irritabilidad y deambular nocturno.
  • Incremento de la relación grasa corporal/músculo. Con pérdida de masa muscular especialmente en las extremidades, que unida a la afectación de los cartílagos y huesos (ARTROSIS) hace que sus movimientos sean lentos, costosos, e incluso, dolorosos.
  • Cambios en la piel. Se vuelve más gruesa, se muestra hiperpigmentada y pierde elasticidad. Aparece grasienta al tacto y aumenta el olor corporal.
  • Cambios en el pelaje. Disminución del brillo del pelo, tacto áspero y cambio de pigmentación o color del pelo.
  • Pérdida del aseo corporal y de las costumbres de higiene. Puede llegar a hacer sus necesidades en sitios prohibidos con anterioridad.
  • Almohadillas plantares hiperqueratinizadas. Más secas y duras.
  • Uñas largas y quebradizas.
  • Disminución de la alerta mental. Tardan más en enterarse de lo que pasa a su alrededor.
  • Pérdida de los sentidos de la vista y el oído.
  • Alteraciones dentales. Aumento de la placa o sarro dental, enfermedad periodontal y perdida y rotura de dientes.
  • Otros signos: tos, descenso de capacidad respiratoria, incontinencia urinaria, flatulencia y estreñimiento…

¿Qué es un chequeo geriátrico y en qué consiste?

 

Un chequeo geriátrico es el “reconocimiento clínico que se realiza a un animal de edad avanzada y que tiene como objetivo la prevención y el diagnóstico precoz de patologías en el animal viejo“.

En un chequeo geriátrico el veterinario procederá a:

  • Evaluar y elaborar la historia clínica del paciente mediante una anamnesis (encuesta) que abarca todos los aspectos de la vida del animal.
  • Realizar una exploración general de las constantes vitales y del aspecto general del paciente (peso, temperatura rectal).
  • Realizar pruebas laboratoriales y de imagennecesarias para tener idea de la forma, tamaño, consistencia y funcionamiento de los órganos que componen la anatomía del animal.

Este conjunto de pruebas dará una visión global del estado de tu mascota donde se detallaran:

  • Las conclusiones sobre el estado general del paciente.
  • El régimen de vida que se le recomienda llevar desde esa fecha.
  • La dieta alimenticia que debe seguir.
  • El tratamiento médico o quirúrgico si fuera necesario.
  • Otros procesos diagnósticos recomendados o necesarios que no están incluidos en el chequeo, pero importantes para confirmar algún diagnóstico o descartar otras patologías sospechosas.
  • Recomendaciones a seguir desde el chequeo hasta la próxima revisión.

¿Por qué hacer un chequeo geriátrico?

Los animales tienen la habilidad de enmascarar los signos de enfermedad por una conducta natural que le ayuda a sobrevivir en el medio salvaje. El clínico que espera a que aparezcan los signos de enfermedad está haciendo medicina curativa que muchas veces es tardía e insuficiente.

El desarrollo que se ha producido en veterinaria permite, mediante pruebas diagnósticas precoces (análisis de sangre, orina, heces, RX, ecografia,…), diagnosticar patologías en fases tempranas antes de que aparezcan los síntomas asociados a ellas y sacar a la luz signos clínicos ocultos (dolor,..) y pudiendo actuar de forma preventiva para evitar que estas patologías aparezcan o impedir o parar su avance, mejorando la calidad y esperanza de vida de estos pacientes.

Un buen chequeo geriátrico nos va a marcar el “mapa de ruta” que va a seguir el paciente en el tiempo.

¿A qué edad debe realizarse el primer chequeo geriátrico?

Anteriormente se ha hecho referencia a las diferentes edades con que llegan a la vejez nuestros animales de compañía, lo que complica determinar la edad de inicio de estos chequeos geriátricos.

Nosotros consideramos por experiencia clínica que la edad ideal se encuentra entre los 7 y los 9 años, ya que no debemos olvidar el carácter preventivo y de diagnóstico precoz que tienen como objetivo estos controles

¿Cada cuánto tiempo debe realizarse el chequeo?

Los intervalos de tiempo entre chequeos dependen de cada paciente en función de las diferentes patologías encontradas, de las acciones clínicas y terapéuticas aplicadas y de las revisiones que sean necesarias.

Por regla general en un año de vida a estas edades se pueden producir muchos cambios en un paciente, por lo que nosotros recomendamos como mínimo una revisión anual.

¿Qué hacer para mejorar su calidad de vida durante esta etapa?

Lo primero y fundamental es ponerte en manos de tu veterinario.

Los veterinarios de las clínicas conocen los últimos avances en alimentación, manejo, medicamentos, pruebas diagnósticas, etc. por lo que podrán ofrecerte:

  • Una atención personalizada en cada caso concreto.
  • Informará al propietario de cuáles son los cambios que se van a producir en su animal y cómo adaptarse a ellos.
  • Le facilitará la realización de “chequeos geriátricos“.
  • Le dará asesoramiento nutricional para esta etapa de la vida o para el tratamiento de patologías concretas.
  • Llevará el control y el manejo de las enfermedades crónicas que padezca su animal.
  • Aplicará tratamientos paliativos si fuera necesario.
  • Le ayudará y asesorará en las horas finales de la mascota.

A parte de estar en estrecha relación con tu veterinario, conviene que conozcas medidas prácticas para ayudar a tu viejo amigo:

  • Evita su acceso a superficies deslizantes en las que pueda patinar y caer.
  • Si es posible coloca rampas en vez de escaleras.
  • Aliméntale con la dieta comercial recomendada por tu veterinario.
  • Eleva el plato de comida un poco por encima del nivel del suelo para facilitarle el comer y tragar.
  • Divide la ración diaria en porciones más pequeñas y ofréceselas de forma más frecuente.
  • Estimule a tu perro a dar paseos cortos pero frecuentes evitando las horas de más calor (ejercicio moderado).
  • Ayuda a tu perro a subir al coche o las escaleras si le cuesta hacerlo.
  • No des de comer a los gatos en superficies altas si les cuesta subir.
  • Presta mucha atención al estado de los dientes y la boca.
  • Asegúrate de que tu mascota no pase en casa mucho tiempo y dale la oportunidad de hacer sus necesidades más a menudo (a lo mejor algún amigo o vecino te puede ayudar).
  • Si ha perdido vista y oído, los perros se adaptan bien siempre que no hagamos grandes cambios en su entorno. Hay que sacarlo siempre atado a la calle (no dejarle nunca suelto para evitar accidentes).
  • Cepilla regularmente el pelo y comprueba su aseo.
  • Vigila el sobrecrecimiento de uñas para evitar roturas o que se encarnen.
  • Lleva las vacunaciones y desparasitaciones al día ya que las defensas del animal viejo están disminuidas.

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